lunes, 30 de abril de 2018

El I Plan Transversal por la convivencia y la prevención de la radicalización violenta cumple un año desde su puesta en marcha

La clave del progreso es caminar hacia la interculturalidad y, dentro de este recorrido, el punto determinante es la prevención. Es por ello que en Málaga se desarrolla el I Plan Transversal por la convivencia y la prevención de la radicalización violenta, una guía en la que se plasman las acciones y los objetivos con los que se lucha contra la radicalización al amparo del Plan estratégico nacional. “Trabajamos con las personas para asentar las bases de la convivencia”, expone Lola Aurioles, jefa de servicio de Derechos Sociales. Este Plan Transversal cuenta con un equipo técnico dirigido por tres profesionales de perfil interdisciplinar de intervención social, creado específicamente para el desarrollo de este programa. Marisa Mérida, educadora social, Malika Mouh, experta en mediación intercultural y Lola Aguilar, monitora, nos acercan a los primeros pasos de este Plan que ya lleva un año de andadura. Estas tres mujeres han sido las encargadas de hacer aterrizar este Plan en Málaga gracias a la apuesta política local para trabajar en este ámbito. Como se puede extraer de la propia denominación de este documento, “el Plan se dirige a cualquier tipo de extremismo: social, cultural, conductual, bandas callejeras...”, expone Marisa Mérida. El programa focaliza su actividad tanto en la ESO, o en la Universidad, como en las redes sociales, las personas usuarias de los centros sociales, las nuevas personas residentes y las asociaciones. Málaga es pionera. Como afirma Lola Aurioles: “en relación a otros planes, la importancia de este, el énfasis se sitúa en la prevención, en el ámbito social, y no en el de seguridad”. En este sentido, el programa cambia el punto de vista y se centra en los grupos más vulnerables: mujeres, jóvenes, menores no acompañados y extuelados, inmigrantes y personas sin hogar. Aunque “no hay un perfil definitivo para establecer los factores y las causas de la radicalización, ha variado muchísimo en los últimos años”, explica Malika Mouh. A lo que Lola Aurioles añade: “los perfiles que antes aparecían en los medios de comunicación han cambiado actualmente; las redes sociales influyen y la juventud es un factor de riesgo”. En el Plan Transversal de Málaga, la relación entre jóvenes y redes sociales es uno de los puntos estratégicos del programa preventivo. Nuestra ciudad comparte las pautas de otras instituciones internacionales que trabajan en esta materia. La propia ONU quiere involucrar a las redes sociales en la lucha contra el yihadismo, pues le otorga la máxima relevancia a éstas. El director ejecutivo del Comité contra el Terrorismo de la organización supranacional (CTED), Jean-Paul Laborde, exponía ya en 2015 la importancia de involucrar a la sociedad civil, la empresa privada y el núcleo de las redes sociales en desarrollar una estrategia efectiva para combatir el terrorismo. En esta línea, un estudio de octubre del año pasado realizado por la Universidad de George Washington concluyó que, tanto Twitter como el resto de redes sociales, deberían tener en consideración la aplicación de diversas medidas preventivas que les permitiesen controlar el surgimiento de nuevos extremistas. Proteger y concienciar a jóvenes sobre las técnicas de manipulación que se utilizan desde los grupos violentos para reclutar, crear redes de activistas para defender los derechos humanos en la red y desarrollar un léxico que desvincule el Islam con el terrorismo son varios de los objetivos incluidos en el Plan Transversal contra la radicalización. Las estrategias clave que se han ejecutado en este primer año de trabajo han estado orientadas a la colaboración institucional a nivel local e internacional. La formación para el equipo de profesionales sociales de los CSSC en materia de prevención contra la radicalización ha sido una de las prioridades en este tiempo. Ésta es fundamental para que, desde los servicios sociales y las asociaciones tengan las herramientas para detectar posibles casos de personas radicalizadas o susceptibles de serlo. Los planes de lucha contra la radicalización en Europa están poniendo el foco en el entorno de las personas vulnerables. Las mujeres son un colectivo determinante a tener en cuenta en el trabajo de prevención, pues, según Marisa Mérida “las mujeres son el soporte ideológico y un papel prioritario en la familia”. En el mundo han surgido diferentes iniciativas que han unido a madres de jóvenes que se incorporaron a los grupos de combatientes del autodenominado Estado Islámico. La ONG austriaca Mujeres sin Fronteras, una de las impulsoras del proyecto Escuela de madres, es uno de los ejemplos más importantes. En este reportaje del Huffington Post se relata la experiencia de estas personas y su trabajo divulgativo. La igualdad de género y la promoción de la mujer están muy vinculadas a este programa. Desde el Área de Derechos Sociales se está trabajando especialmente para fomentar el papel de las mujeres musulmanas en la participación y el liderazgo, a través de talleres de capacitación sobre la prevención del radicalismo en jóvenes y charlas formativas sobre salud, educación, derechos familiares, recursos sociales... En la lucha contra la radicalización, el empoderamiento de las mujeres, su posición como pilar para la buena convivencia, las convierte en un referente moral de la sociedad. No han existido planes contra la radicalización hasta 2005, aunque los programas de prevención comenzaron en 1995. “No ha habido planes específicos pero se aborda el tema en todos los de prevención social”, afirma Lola Aurioles. El actual tiene vigencia hasta 2020. Hasta hoy, de las 245 medidas planteadas, se han implementado 82. En la actualidad se siguen desarrollando los protocolos y las herramientas para seguir avanzando en él. Este Plan, como la mayoría de este tipo, no es un documento estático, cerrado. La sociedad cambiante de hoy en día exige redefinir constantemente las actuaciones, por lo que en el futuro se redactarán nuevos planes, más si cabe si los casos de violencia de carácter extremista se siguen reproduciendo en las ciudades. La pluralidad y la convivencia histórica entre las diferentes culturas en la ciudad favorece el camino hacia la interculturalidad; unas coordenadas en las que la cohesión social sea una constante y se reproduzca generación tras generación.


Reportaje realizado como periodista del Ayuntamiento de Málaga y publicado en el Boletín Informativo de Derechos sociales  

Raúl Jiménez: “Quiero hacer un análisis Big Data con la gran cantidad de datos que tenemos sobre usuarios de los servicios sociales comunitarios”

Raúl Jiménez es el nuevo concejal de Derechos Sociales y responsable político del Distrito Carretera de Cádiz. Es Ingeniero en Telecomunicaciones, especializado en Comunicaciones, Telemática y Gestión. Posee un Master of Bussiness Administration Executive. Anteriormente ha sido el responsable del Área de Medioambiente y Sostenibilidad, desde 2013 hasta ahora. Hablamos con él para conocer sus perspectivas ante el nuevo cargo. 

¿Qué supone para usted este nombramiento como nuevo concejal de Derechos Sociales? 
Por un lado es una oportunidad, ya que los que nos dedicamos al servicio público tenemos la vocación de estar cerca de aquellos que tienen necesidades o están pasando por problemas y desde esta posición podré trabajar para ayudarles, por otro lado, es un reto, mi predecesor ha dejado un listón muy alto y tengo el firme compromiso de poder estar a la altura.

Usted es ingeniero de Telecomunicaciones. ¿En qué pueden beneficiar sus conocimientos en el ámbito de la tecnología a un Área como Derechos Sociales?
Cada vez que un concejal se hace cargo de un área municipal intenta darle su toque, en este caso por mi formación mi objetivo es que podamos hacer uso de las nuevas tecnologías para poder seguir prestando un servicio de manera remota y por otro lado hacer un análisis Big Data con la gran cantidad de datos que tenemos sobre personas usuarias de los servicios sociales comunitarios, de este modo, cruzando estos datos podemos extraer resultados y conclusiones que nos permitirán tomar mejores decisiones.

¿Cuáles son sus prioridades durante sus primeros meses como concejal de Derechos Sociales?
En estos primeros meses mi objetivo será tener un conocimiento exhaustivo del trabajo que se hace en el interior del área, incluido procedimientos esenciales, y todas las dependencias incluidas en la misma. Por otro lado, conocer a los colectivos sociales en sus respectivos ámbitos para analizar cómo mejorar nuestro trabajo en red con ellos.

¿Cómo ha sido su acogida por parte del Área?
Excepcional. Me han recibido con la mejor de sus sonrisas, con muchas ganas y sobre todo he percibido un entusiasmo en su trabajo que es difícil de encontrar en otras áreas municipales.

¿Le ha ofrecido algún consejo Julio Andrade, el anterior concejal, para su nuevo puesto?
Que hay un gran equipo de trabajo en el área y que confíe en su profesionalidad. El año que viene son las elecciones municipales y autonómicas.

¿Cree que este nuevo puesto es solo provisional o se ve aquí más allá de 2019?
Todavía no pienso en las elecciones, ahora mi pensamiento está únicamente en aprender, en poner al día, y en estar a la altura de lo que se espera de mí, a partir de ahí estaré en disponibilidad de proponer nuevas ideas, nuevos retos y ésos, evidentemente, no tienen fecha límite.

Según su ficha en el Ayuntamiento, es colaborador de ACNUR y Ayuda en Acción. ¿En qué ha consistido esa colaboración con estas organizaciones? ¿Ha participado en actividades, donaciones...? Colaboro con ellos con donaciones, con Ayuda en Acción mediante el apadrinamiento de un niño (aunque más bien es para una comunidad), y ACNUR hace un trabajo que se escapa a las fronteras y siempre entendí que cualquier colaboración era poca ya que casi siempre trabajan en tierra de nadie.

¿Quiere dejar algún mensaje para el equipo de profesionales del Área?
Desde que estoy en política siempre me he dejado asesorar y he confiado en los profesionales de este Ayuntamiento, sabiendo delegar responsabilidades, pero, eso sí, muy encima de todas las tareas con un gran espíritu de trabajo en equipo. Espero aprender mucho de vosotros para posteriormente saber dirigir con buen acierto las mejores políticas sociales del Ayuntamiento.


Entrevista realizada como periodista del Ayuntamiento de Málaga y publicada en el Boletín Informativo de Derechos sociales 

viernes, 30 de marzo de 2018

Conciliar para vivir


La sociedad está cambiando. El papel de la mujer ha evolucionado a lo largo del siglo XX hasta llegar a ser, en la actualidad, un pilar fundamental. Su incorporación al mercado laboral, su lucha por los derechos fundamentales, su defensa para la transformación de los roles... Avances en la política, la economía y la cultura que plantean un enfrentamiento entre la tradición y la contemporaneidad en cuanto a que el ámbito laboral y familiar es aún difícil de compatibilizar. El feminismo se mueve con el objetivo de que estos progresos conduzcan hacia una sociedad más concienciada ante las carencias que generan la desigualdad de género y se evidencien las soluciones.

“Hacer compatibles dos o más cosas”, es la segunda definición que la RAE da al verbo “conciliar”. Pero, ¿de qué hablamos cuando usamos el término “conciliación” en relación a la igualdad? La lucha por la conciliación incluye a hombres y mujeres, pues es una necesidad de ambos. Sobre la conciliación, que es uno de los 9 ejes del II Plan Transversal de Género municipal (PTG) giró la campaña de Igualdad del Ayuntamiento de Málaga para el 8M, Día de la Mujer. El Plan, que vertebra política y actuaciones para “crear las condiciones necesarias para facilitar a la población de Málaga la conciliación de la vida profesional, personal y familiar, así como favorecer el desarrollo de la igualdad real entre la ciudadanía”, tiene dos objetivos: adecuar y promover medidas de conciliación para mujeres y hombres y propiciar un cambio de actitudes respecto a la organización del trabajo y la vida social. Partiendo de estos principios se llevan a cabo desde el Área una serie de acciones que van desde los bancos del tiempo, talleres de corresponsabilidad  y distribución de los cuidados en los distritos, hasta cinefórums y ciclos de conferencias. El último informe bianual del II PTG refleja datos positivos, ya que se pusieron en marcha 76 medidas cifra muy por encima de las 19 que había planificadas en un primer momento.

“Todas las personas necesitamos compaginar el trabajo remunerado con el trabajo doméstico no remunerado. Por eso no solo hablamos de conciliar el ámbito laboral o familiar, sino que además incluimos el tiempo personal, porque éste es esencial como vía para el autocuidado, el equilibro personal, la salud y el mantenimiento de los proyectos vitales”, afirma Montse Clos, agente de Igualdad en el Distrito Palma-Palmilla. Angélica Cuenca, jefa de Negociado de Violencia de Género del Área de Derechos Sociales, en esta misma línea dice que la conciliación es “una manera de gestionar tu tiempo libre, tu tiempo laboral y tu vida personal de una manera racional, más razonable y que te genere un equilibrio tanto laboral, familiar, emocional y mental”. Así opina también Nuria Manzanares, agente de Igualdad del Distrito Centro: “la conciliación consiste en poder llevar con facilidad y plenitud la vida laboral y familiar”.

“El conflicto entre vida familiar y vida laboral posee una enorme trascendencia. La tensión no resuelta entre el trabajo reproductivo (el propio del ámbito familiar y doméstico) y el trabajo productivo (el propio del ámbito laboral y mercantil, exterior a
la familia) encierra una amenaza para la reproducción misma de la sociedad: es decir, el conflicto entre vida familiar y vida laboral pone en cuestión el contrato entre sexos y el contrato entre generaciones sobre los que descansa, básicamente, la reproducción social”, expone el estudio Conciliación de la vida familiar y la vida laboral: Situación actual, necesidades y demandas del Instituto de la Mujer.

En España, según el informe publicado en diciembre de 2015 por el Instituto de Política Familiar: “la conciliación laboral y familiar en es cada vez más defectuosa debido a la incorporación de ambos cónyuges al mercado de trabajo y al alargamiento de los horarios laborales”. La agente de Igualdad Nuria Manzanares defiende que “sobre el papel hay cosas que benefician a la conciliación, aunque el problema es que empresas y organismos públicos en sus convenios no las aplican”. Opinión con la que coincide la Angélica Cuenca: “las leyes están vacías si no se dotan de personal y de recursos, si no se llevan a cabo no tienen ningún tipo de repercusión”. La Ley Orgánica 3/2007 de 22 de marzo, para la Igualdad Efectiva de Mujeres y Hombres y la Ley 12/2007 de 26 de noviembre, para la Promoción de la Igualdad de Género en Andalucía, “asumen  medidas destinadas a favorecer el acceso y la permanencia de las mujeres al empleo; encontramos un capítulo que se refiere a la necesaria conciliación de la vida laboral, familiar y personal; es necesario que estas leyes se cumplan”, afirma Montse Clos.

Los españoles están entre los europeos que más horas trabajan al año, según la OCDE. Además, los trabajadores españoles tan solo pueden dedicar 3,3 horas de media al hogar y a la familia, siendo las mujeres (con 4,29 horas) las que dedican más tiempo, según cifras extraídas por el IPF. Nuria Manzanares aboga por tomar ejemplo de los países del Norte de Europa, como Islandia, para comenzar a progresar en el ámbito de la conciliación. Sugerencia a la que se suma Montse Clos: “Desde el año 2003, los islandeses tienen un sistema único de bajas parentales que concede a las parejas nueve meses de permiso para atender a sus hijos recién nacidos. La madre dispone de tres meses, al igual que el padre (un derecho no transferible a la madre), y cuentan con tres meses adicionales que ambos progenitores pueden repartirse según les convenga. Además, los niños y niñas islandeses acuden a guarderías públicas financiadas por el estado. Actualmente es uno de los países con  una de las tasas de fertilidad más altas de Europa, dos hijos por mujer, y tiene el más alto nivel de empleo femenino del mundo, superior al 80%”.

Mientras, en nuestro país, “aunque ya había muchas carencias en relación a la conciliación, la reforma laboral nos ha hecho volver hacia atrás aún más”, dice Manzanares. Cuenca lo achaca a que “el sistema del libre mercado y el neoliberalismo valora la producción por encima de todo y deja a un lado la vida personal, familiar, laboral y el bienestar de la ciudadanía en general”. El presentismo en el trabajo tampoco favorece la conciliación, aunque Manzanares piensa que “es necesario porque la presencia física te hace visible, te aumenta la visión en la resolución de conflictos, el contacto con otras personas… todo ello enriquece”. Opinión que Cuenca no comparte: “En este sistema en el que estamos, de producción, de libre mercado, de neoliberalismo extremo y pornográfico, no se valora la productividad de las personas, no se hace un diseño del puesto de trabajo; no vale de nada estar delante de un ordenador si no estás produciendo. Si trabajásemos por objetivos, se podría trabajar tanto desde casa como desde París, el tiempo que se dedicara se estaría produciendo, se podría conciliar y seríamos más felices”.

Otra problemática que ataca a la conciliación es el mobbing maternal, una “lacra” laboral que impide que muchas trabajadoras puedan ser madres al poner su puesto de trabajo en peligro por ello, denuncia el Instituto de la Mujer. Cuenca expone que “las empresas no tiene por qué tener la culpa de esto, ya que están educadas en la misma mierda que están educadas las demás: consumir, producir, dinero... El Gobierno, a través de sus leyes y sanciones es quien tiene que procurar dar una compensación económica a la empresa para que una mujer cuando decida quedarse embarazada o coger su permiso no tenga ningún tipo de consecuencia negativa”. A lo que añade que “es el Gobierno quien tiene que velar por todo eso; la igualdad, la prevención de los diferentes tipos de violencia hacia las mujeres, la conciliación y la corresponsabilidad no se pueden dejar a la buena voluntad, son cuestiones de estado, del sistema organizativo y de política. Hay que tener en cuenta que estamos en un paraguas político que no favorece el sistema social: van a otra cosa y si queda dinero paran”. Clos añade que “las mujeres se ven expuestas a conductas de hostigamiento, sufren situaciones tales como no ser contratadas, ser degradadas de sus funciones, disminución de su salario, presión para renunciar voluntariamente, la no renovación del contrato, el despido…”

Una mala conciliación también propicia el retraso en la maternidad y la reducción de la natalidad. Clos defiende la puesta en marcha de leyes públicas “para romper la dinámica de que las mujeres tengamos que decidir entre una vida familiar o una laboral. Por un lado,  necesitamos que existan servicios públicos de cuidados que nos permita resolver nuestras necesidades de cuidados. Por otro, entender que cuidar es una responsabilidad colectiva y no un asunto de mujeres. Es necesario generar una estructura social y económica que sitúe los cuidados en el centro de la vida. Cuando las mujeres sintamos que no necesitamos “elegir”,  la natalidad se normalizará de forma natural”.  Angélica Cuenca añade: “Las mujeres son casi siempre las que se piden la reducción de jornada para cuidar a los descendientes, lo que conlleva una reducción de salario. Si estaban en pareja y se separan, han estado cobrando menos, su cotización también es menor y, en consecuencia, el paro que cobrarán también lo será: todo suma”.

Soluciones posibles para comenzar a cambiar la situación de la conciliación serían: “romper con roles y estereotipos sexistas que involucran con exclusividad a las mujeres dentro de los hogares en el trabajo de cuidados, es vital que los cuidados estén basados en una responsabilidad colectiva. La sociedad también debe responsabilizarse de su parte y generar recursos y políticas que cuiden de la ciudadanía. Es necesario construir alianzas entre las familias, el mercado económico y las políticas públicas”, afirma Clos. Manzanares también apuesta por tomar medidas de “flexibilidad horaria, permisos para cuando menores o mayores se ponen enfermos sin afectación económica… La agente de Igualdad en el Distrito Palma-Palmilla agrega que “la ley de igualdad posibilita el derecho a solicitar excedencias por cuidado a familiares, pero esta no es una opción posible para muchas personas que no pueden dejar de trabajar; en estos casos es necesario reforzar la ley de Dependencia de tal forma que resuelva las necesidades reales de las personas”. Es un punto de vista que comparte Cuenca, que afirma: “Si la sociedad cambia a la política, la política también puede cambiar a la sociedad. Se tienen que desarrollar unas medidas muy completas desde la política, las leyes y desde la sociedad también reivindicándose. Todas las personas tenemos culpa de eso”.


El factor sociocultural es definitivo para que se reproduzcan las costumbres: “La cultura de cuidados en España está muy arraigada”, expone Angélica Cuenca. “La educación que tenemos en género nos pesa como una losa. Hay mujeres que intentan quitarse piedras de la mochila, pero no hay que escatimar el daño que nos hace a las mujeres la tarea de los cuidados. Que nosotras tomemos un tipo de decisiones con respecto a la conciliación tiene muchísimas más consecuencias a nivel social, emocional y familiar que para los varones. No hay un libre albedrío, tanto las mujeres como los hombres estamos educados para seguir un camino”.

Reportaje realizado como periodista del Ayuntamiento de Málaga y publicado en el Boletín Informativo de Derechos sociales 

viernes, 16 de marzo de 2018

Las tonalidades del universo: entender el feminismo


Aunque tendemos a pensar que todo es blanco o negro, existen multitud de opciones. Acerca de esta manera en la que las oposiciones configuran la forma en la que pensamos habla la escritora, filósofa y feminista Hélène Cixous en Sorties. Alejandro Gomero con relación a la obra dice que “el elemento superior se suele asociar a lo masculino mientras que el otro, más débil, suele ser asociado con lo femenino; aunque con la aparición del pensamiento feminista esa jerarquía ha empezado a ponerse en duda”. Cixous propone, en contraposición a ese antagonismo, “millones de especies de topo aún no clasificadas”: millones de alternativas y colores.

El blanco y negro de la igualdad quedaba asumido en la tradición histórica, no así en la actualidad; aunque aún hay que romper muchos muros para poder observar con claridad las tonalidades del universo. Murallas que se empiezan a resquebrajar entendiendo que el machismo no es ningún color, es una lacra. Machismo, cuya raíz es “macho” a causa de la superioridad del varón a la que hace referencia. Esta forma de sexismo habita en muchas personas incluso de forma inconsciente; día a día, comportamientos rutinarios y cotidianos muestran que la raíz del machismo sigue ahí, sin tener en cuenta lo que supone la idea asumida de considerar a la mujer inferior al hombre. El entorno social actual favorece que ese rastro perviva desde las formas más sutiles, que pasan desapercibidas, hasta culminar en la violencia de género.

Al llegar a términos como este, violencia de género, normalmente comprendemos las consecuencias del machismo; pero la generalidad no suele apreciar las semillas que este va cultivando. El machismo es omnipresente, se puede ver a nivel legislativo en muchos países, en que la mujer no pueda acceder a ciertos cargos religiosos, en las palabras subidas de tono que dirigen hombres a mujeres, en el cuestionamiento a su forma de vestir, en la tendencia a pensar que debe ocuparse de sus hijos e hijas (sintiéndose así realizada como madre) y encargarse de las tareas domésticas, en comentarios que aluden a que ciertos juguetes, ropa, actividades... son solamente para niños y otras para niñas, en el uso del lenguaje... El machismo se observa a diario en situaciones tan rutinarias habituales como cuando un camarero o camarera ofrece la bebida con alcohol al hombre y sin alcohol a la mujer, cuando se achaca a la menstruación el estado emocional de la mujer, cuando se la describe como prostituta al tener varias parejas sexuales mientras que el hombre recibe halagos por lo mismo, en expresiones como “detrás de un gran hombre hay una gran mujer”, en los medios de comunicación y en la publicidad, en comentarios como el de que la mujer no sabe conducir o en hechos como que una mujer deje o reduzca su horario laboral para cuidar de los hijos e hijas pero su marido no. Hay tantos ejemplos como hechos ocurren día a día: que la mujer haga la comida, que la mujer ejerza los cuidados de los hijos e hijas, nietos y nietas o personas dependientes, que a la mujer se le permita llorar y al hombre no, que al hombre se le considere el pilar de su casa, que el ascenso laboral de las mujeres sea limitado (techo de cristal)...

Actos que son consecuencia del patriarcado en el que crecemos; definido por la RAE: una “organización social primitiva en que la autoridad es ejercida por un varón jefe de cada familia, extendiéndose este poder a los parientes aun lejanos de un mismo linaje”. En los estudios feministas: “utilizado para describir una situación de distribución desigual del poder entre hombres y mujeres en la que los varones tienen preeminencia en uno o varios aspectos, tales como la prohibición del derecho al sufragio, la regulación de los delitos contra la libertad sexual, la violencia de género, los regímenes de custodia legal delos hijos e hijas, la doble moral según el género, el sexismo en el lenguaje,mecanismos de invisibilización, la determinación de las líneas de descendencia los derechos de primogenitura, la autonomía personal en las relaciones sociales, la participación en el espacio público (político o religioso) o la atribución de estatus a las distintas ocupaciones de hombres y mujeres determinadas por la división sexual del trabajo”.

Teniendo en cuenta la supervivencia de la lacra del machismo, recordemos la Declaración Universal de los Derechos Humanos: “toda persona tiene los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de (...) sexo”. Estas líneas solo intentan hacer recapacitar sobre la ubicuidad del machismo, sus secuelas y la necesidad de borrar, en todos los sentidos, sus huellas, para conseguir una sociedad en la que impere la igualdad efectiva. Si no se hace ese intento de eliminar su rastro para sí, que se haga por el futuro de los hijos e hijas, nietos y nietas, madres o padres, hermanos o hermanas... o por el pasado: por lo que se ha luchado y conseguido hasta ahora. Porque como sostenía Rousseau “el hombre/mujer (mujer añadido por mí) por naturaleza es un ser bueno y pacífico, pero es la sociedad la que lo corrompe y transforma paulatinamente en un ser violento”.

Aclarada la idea del machismo, que no solo es el extremo sino que tiene muchos matices, llegamos al término feminismo: cuestión que también debemos esclarecer. El feminismo no es un concepto que sirvapara insultar, no es algo que solo está de moda, no es un asunto de ideología política... Es un movimiento que, antes de adentrarnos en él, tenemos que distanciar del hembrismo: “movimiento femenino que busca la supremacía de la mujer”, como explica Barbijaputa en Eldiario.es. “Un intento desesperado de desprestigiar los movimientos feministas”, asume el diario online: “lo que sí consigue una persona que usa este término es dejar claro qué interés tiene él en acabar con las desigualdades”. El hembrismo se podríaconsiderar un concepto opuesto a machismo, según el blog Psicología y Mente: “una actitud que legitima el menosprecio y los ataques hacia los hombres por el hecho de serlo; suele ser equiparado al concepto de misandria, que significa odio hacia los hombres”. Por ello, no debemos confundir los conceptos y asumir que feminismo y machismo son antónimos.

Del mismo modo, feminismo no es lo mismo que igualdad, ya que este último término se refiere al “principio que reconoce la equiparación de todos los ciudadanos en derechos y obligaciones”, como define la RAE. Lo cual es diferente, como afirma June Leeloo: “igualdad es equiparación, es decir que algo no es igual, no tiene las mismas características si se compara con otro u otros; y quiere poseer esas mismas características para que, una vez que se hacen las acciones oportunas, sean iguales/semejantes/equivalentes. El problema de género, es que no somos iguales. No tenemos ni las mismas características físicas, ni biológicas, ni las mismas necesidades”. A lo que añade: “el feminismo lo que busca es la equidad, es decir, según las características de cada persona, que tenga sus derechos sin que esto sea el menoscabo de otra persona”,por lo que afirma: “el feminismo, no se puede llamar igualitarismo porque no busca que todo sea igual, que la mujer se adapte a las normas y reglas masculinas de la sociedad, sino que cada uno tenga sus propios derechos y libertades según sus características”.

En este punto, ya nos podemos adentrar en el feminismo. “Un término que nació en Francia que desde finales del siglo XIX se hizo popular como sinónimo de emancipación de la mujer, principalmente asociado al derecho al voto y la participación política”, expone Montserrat Barba. “Gracias en buena medida al discurso de las sufragistas, la idea de “feminismo” evoluciona hacia un significado positivo, relacionado con la justicia social, la unión colectiva de las mujeres en defensa de sus derechos y la organización social del poder femenino. A lo largo de sus etapas (u olas del feminismo), el término ha sido maltratado por el discurso social y hoy en día sigue existiendo un sector poblacional que, por desconocimiento, evita utilizar una palabra que significa libertad, igualdad y justicia social”, afirma. El feminismo, como defiende Marcuse, “ocurre en dos escenarios: primero, por conseguir la igualdad completa en lo económico, en lo social y en lo cultural; segundo, se busca terminar con la dicotomía hombre/mujer”. Algunas personas que apoyaban y apoyan abiertamente el feminismo son: Frida Kahlo (pintora mexicana), Simone de Beauvoir (escritora francesa), Enrique de Gales (príncipe del Reino Unido), Malala Yousafzai (activista pakistaní), Daniel Craig (actor inglés), Hillary Clinton (política estadounidense), John Legend (cantante y músico estadounidense),Virginia Wolf (escritora inglesa) o Anne Hathaway (actriz estadounidense).

Según la obra Guía de Formación para la participación social y política de las mujeres: “hay una base común en el feminismo: cuestionar las estructuras sociales vigentes y poner en entredicho los valores y prácticas del sistema patriarcal. Pero, a partir de ahí, lo más correcto es hablar de movimientos feministas, ya que no hay un único modelo de feminismo y sí diferentes maneras de expresar esta opción”. Las autoras de la Guía, Luz Martínez Ten y Rosa Escapa Garrachón, exponen que existen tres olas del movimiento feminista: “La primera “ola” se corresponde al feminismo anglosajón del siglo XIX y principios del XX (muy concretado en el derecho al sufragio universal, la abolición de la esclavitud y el derecho a la educación de la mujer). La segunda “ola” se corresponde al Movimiento de liberación de la Mujer de comienzos de los años 60 hasta los años 90 (centrado en aspectos como la sexualidad femenina, el derecho al aborto, el derecho a la reproducción y la incorporación de derechos "invisibles" relacionados con la vida familiar). La tercera “ola”, la actual, incorpora las diversidades femeninas, el ecofeminismo, el ciberfeminismo y la transexualidad, entre otros aspectos, (lucha contra el acoso sexual y la violencia de género y se caracteriza por su dimensión más global, menos limitada a la mujer occidental)”. La Guía explica que “el reconocimiento de un patriarcado histórico es denominador común en losmovimientos feministas, y existe unanimidad en cuestionarlo y querer transformar este desequilibrio del poder para lograr una sociedad más igualitaria, justa y democrática”. A lo que agrega: “el feminismo propone un nuevo contrato social en el que, mediante medidas de conciliación y corresponsabilidad, haya un reparto más equilibrado de las tareas familiares para que se equilibre así su presencia en órganos de decisión política, económica, empresarial o comunitaria”.

El concepto feminismo se utilizaba en la medicina en sus comienzos para “designar un trastorno de desarrollo en los varones que afectaba a su virilidad y les hacia parecer femeninos”, como dice el blogBasta de sexismo. “Después lo usó el escritor Alejandro Dumas hijo hasta que llegó a manos de la sufragista Hubertine Auclert en 1882”, comenta el blog. Dumas lo utilizó en una tesis médica sobre tuberculosis, “un tratado en el que se señalaba que muchos hombres enfermos de tuberculosis tenían rasgos infantiles y feministas como el cabello fino, pestañas largas, piel blanca y blanda, barba escasa, genitales pequeños...”, aporta Montserrat Barba. De estos razonamientos cabe destacar la importancia de comprender el origen del término “feminista” así como de su raíz. “Los prejuicios y estereotipos nacen en muchas ocasiones de la propia raíz de las palabras y de cómo evoluciona su definición a lo largo del tiempo, de ahí toda la línea de trabajo existente para eliminar el sexismo de nuestro vocabulario y de los diccionarios oficiales. Este origen misógino de "feminismo"asociado a la política sexual y a la privación de los derechos democráticos a las mujeres bajo falsos estereotiposasociados al sexo femenino es un buen ejemplo de ello. A finales del siglo XIX, gracias en buena medida al discurso de las sufragistas, la idea de “feminismo” evoluciona hacia un significado positivo, relacionado con la justicia social, la unión colectiva de las mujeres en defensa de sus derechos y la organización social del poder femenino. La palabra también constituye una confusión para algunas personas, pues la raíz lo asocia a la mujer y a la misma vez a la idea de que es lo opuesto al machismo (retomemos el tema de las oposiciones por su importancia); pero, como comprobamos al tratar el origen de la palabra, estas confusiones quedan aclaradas.

Hablemos a su vez de otros tópicos que cargan contra el movimiento feminista. Por un lado, el hecho de calificar a las personas feministas como victimistas. Además de que se comete un error al generalizar tachándolas de victimistas, la figura de la mujer sufre un daño real, por lo que es una víctima (no victimista) de la sociedad patriarcal. Por otro lado, la expresión feminazi también destaca por su relevancia ya que, como explica el blogEl quinto poder: “el concepto “feminazi” es utilizado peyorativamente para identificar a mujeres feministas en general. La palabra alude también a que el feminismo utiliza la exageración como mecanismo para neutralizar a los hombres. Este término nació en la década de los 90, y fue popularizado por Rush Limbaugh, un conservador estadounidense quién hizo famoso el concepto para luchar contra las mujeres que pedían el control sobre su fertilidad y embarazo. Fue así, que encontró genial hacer una comparación entre el Holocausto de Hitler y la lucha feminista por legalizar el aborto”.

Cabe destacar la importancia de las medidas de Acción Positiva para que la igualdad formal pase a ser igualdad real: “estrategias temporales encaminadas a remover obstáculos, prejuicios,situaciones, comportamientos y prácticas culturales y sociales que impiden a un grupo social minusvalorado o discriminado alcanzar la situación de igualdad real”, explica el blog Feminismo y Movimiento de Mujeres. Medidas que no todas las personas llegan a comprender ya que se asumen como formas de favorecer a la mujer exclusivamente, pero la clave de estas acciones radica en recortar el camino hacia la igualdad real: una vezencontrada no serían necesarias. Como indica el informe Acciones positivas para la igualdad, medidas de acción positiva serían: “invitar explícitamente a las mujeres a presentarse a puestos en los que son minoría, arbitrar medidas compensadoras de tal modo que, a igual mérito y capacidad, acceda la persona cuyo género esté subrepresentado en una categoría o función determinada, considerar, como criterio a la hora de elegir turnos, jornada, vacaciones, etc. la responsabilidad sobre menores y de otraspersonas dependientes, evitar la fetichización del cuerpo de las mujeres, así como imágenes estereotipadas en la publicidad de la empresa...”. Es también por ayudar a conseguir la igualdad real por lo que se celebra el Día de la Mujer: “un día para visibilizar a la mujer y reivindicar la igualdad de género”, como informa el blog Hombres mujeres y feminismo. Los hombres no necesitan celebrar ningún día ya que es la mujer la que ha sido discriminada a lo largo de la historia.

Por estas breves líneas, por las mujeres que sufren violencia de género, por la lucha en la que participaron tus progenitores... Por el motivo que elijas o prefieras, ejemplos para defender el feminismo hay por doquier, es necesario apoyar este movimiento para que algún día se consiga ver la luz. Por los derechos fundamentales, por el futuro de tus descendientes, por la igualdad real, por ese color violeta producto del tono de las telas o del humo que desprendía el incendio en el que murieron 129 trabajadoras de la Cotton New Cork que se pusieron en huelga por las pésimas condiciones que soportaban en las jornadas laborales, como expone la webCosas de mujer... Citando a Amelia Valcárcel: "yo creo que me hice feministapor puro sentido de la justicia, y sólo mucho más tarde supe articular conceptualmente qué me sucedía no sólo a mí sino al sexo femenino, en general, y cómo a lo largo del proceso histórico se había ido estableciendo esa verdad de exclusión en la que se nos obligaba a vivir”.

lunes, 5 de marzo de 2018

Qué decirte

Qué decirte que no sepas; 
por tus calles cabalga mi mar.
Qué contarte que no intuyas: 
que mis persianas se cierran 
cada noche a las 12:30, 
que entorno la puerta 
y retiro las llaves de la entrada, 
que bajo la intensidad de la luz 
hasta dejarla apagada.
Qué explicarte que no entiendas: 
que escucho la lluvia 
con las ventanas abiertas, 
que no canto en la ducha 
ni tarareo al cortar el agua, 
que seco mi pelo al viento 
y mis uñas pintadas.
Qué declararte que no percibas: 
que me gusta el café con hielo 
en las terrazas cerca del mar, 
que persigo los anocheceres 
e intento ocultarme de la tempestad, 
que me encanta flotar en las olas 
para escapar de la estabilidad.
Qué decirte que no sepas; 
en tus esquinas todo vuelve a brotar. 

CV

Vengo para una entrevista:
las sillas parecen cómodas
y la moqueta triste.
Tengo experiencia
en apreciar las cosas pequeñas,
un currículum a versos
y cartas de recomendación
firmadas por noches infinitas.
Por supuesto, cursos a distancia
de metáforas ocultas,
hablo el idioma de las aves
y manejo aquellos programas
que generan universos.
Como formación complementaria
adjunto multitud de títulos:
en los silencios robados,
en la profundidad de suspiros
y máster en el tacto de lo superfluo.
Dicen mi nombre
pero la lluvia grita más fuerte;
perdone por las molestias:
el uniforme es el único requisito.

martes, 20 de febrero de 2018

Tenemos atadas a la lluvia las cicatrices

Nuestras colinas no serán dibujadas en vano,
pertenecen a cada paso que nos condujo a ellas.
Nuestros silencios, nuestros escondites;
de cada piedra una bufanda presionando el pecho,
la huella de un vaso vacío en una mesa de cristal.

"Me entusiasma la inocencia que no cesa".
El esfuerzo que conlleva mantener la confianza,
sin que por ello el sueño agote el miedo,
es tan alto como el ascender de tus pestañas,
tan ancho como el verbo regresar cuando es incierto,
tan largo como el final de la historia de un país.
Tenemos atadas a la lluvia las cicatrices;
no se distinguen los raíles de las avenidas,
se oculta el interludio entre los ritmos distantes.

Los cimientos de nuestras convicciones
descansan su peso en los charcos.
Nuestras justificaciones, nuestras respuestas;
de cada reflejo el brote de un breve invierno,
una maleta sin nada dentro.

Francisca Ramos: “El colectivo de mayores es invisible”

Francisca Ramos Montero es jefa de la Sección de Mayores del Área de Derechos Sociales. Es trabajadora social experta en criminología. Con más de 20 años de experiencia, en los que ha trabajado en Comisaría o en los servicios sociales comunitarios en el Centro de Los Boliches en Fuengirola, antes de llegar al Ayuntamiento de Málaga. Lleva 13 años en la Sección de Mayores.

¿Cómo evalúa su recorrido profesional? Alguna experiencia satisfactoria de su trabajo que desee compartir.
A mí me motiva mi trabajo y mi experiencia es estupenda con respecto al colectivo. Las personas mayores son un colectivo que no tiene edad. La edad simplemente figura en su DNI. Son nuestra guía porque siempre están delante y con mucha motivación. Para mí la mayor satisfacción es poder contribuir, porque no considero que sea algo que nosotros hacemos para estas personas sino que es algo que hacemos de manera conjunta. Si ellas no estuvieran muchas cosas no se harían.

¿Cuáles son los objetivos del departamento?
El mayor objetivo que tiene este departamento es que las personas lleguen a una edad avanzada sin ningún tipo de dependencia y con plena autonomía. Somos un departamento preventivo: proponemos acciones preventivas con objeto de retrasar la dependencia y para eso fomentamos el envejecimiento activo, que una persona cumpla años y se mantenga autónoma y pueda valerse por sí misma.

     ¿Han cambiado esos objetivos en los últimos años?
Suelen cambiar porque estamos limitados por un presupuesto municipal. En la medida que este presupuesto no crece y hay algún recorte, no avanzamos ni crecemos en la medida que nos gustaría.

     ¿Cuáles son las actividades fundamentales que lleva a cabo este departamento, según tu punto de vista?
El proyecto talleres para mayores. Para mí el formato taller es la clave junto con el proyecto de participación. El formato taller como ocupación del ocio, encontrar un grupo de iguales, tener un motivo para salir de casa y que te permita ir al Carnaval, participar en la Semana del Mayor... Es la clave, la base. Cuando menciono el proyecto de participación lo hago porque es lo que nos permite actuar con el visto bueno consensuado con las personas mayores. Tenemos 3 mesas de debate. Una mesa permanente con un representante elegido por cada distrito y nos reunimos frecuentemente; una mesa territorial en la que nos reunimos en los distritos con las personas mayores y las asociaciones de esos distritos; y una mesa general de asociaciones que celebramos en este Área una vez al mes. Para mí, la Semana del Mayor es la actividad, sin duda, más importante, porque muestra el trabajo de todos los talleres durante una semana en un entorno espectacular como es el Paseo del Parque. Es el culmen de talleres. Ves allí el aforo a tope. Las personas disfrutan mucho, visten sus mejores galas y se juntan. Es muy bonito.

         ¿Cómo ha funcionado hasta ahora el Cineforum de Mayores?
El Cineforum es una vuelta de tuerca que se da gracias al recurso de Empleo Joven, que intenta evitar prejuicios de la sociedad hacia las personas mayores y entre ellas mismas. Aquí damos un pasito por nuestra cuenta. El año pasado fue una toma de contacto que quizá no trabajamos todo lo bien que queríamos. Este año tuvimos una apuesta más trabajada, con más implicación de los centros de servicios sociales y centros escolares, gracias a  que algunos habían participado en el rediseño del icono de las personas mayores.

  ¿En qué situación se encuentran las personas mayores de Málaga desde una perspectiva general?
La población mayor de Málaga, de más de 65 años, cuando llegué a la Sección era de un 12%. Trece años después es de un 17%. Ha crecido cinco puntos. Esto es un fenómeno similar en otras ciudades españolas y a nivel mundial. Crece la esperanza de vida al mejorar su calidad. La diferencia quizá está en el acceso al trabajo de las mujeres que ahora se jubilan o que tengan más formación que quienes estaban aquí hace veinticinco años. ¿Qué ocurre? Convivimos con ese perfil de persona mayor que venía de reivindicar en las asociaciones de vecinos y siguen aquí con más de 80 años, y empiezan a llegar personas nuevas que reclaman un coro, un taller de yoga, actividad física o informática porque tienen un nivel socioeconómico o sociocultural distinto. El Área de Participación, que promueve talleres como el Aula de Formación Ciudadana, en su taller de informática cuenta con un 90% de alumnos y alumnas mayores de 55 años. Como este aula no tiene edad, pues por ahí se canalizan estos perfiles. No puedo establecer un perfil general. Sí puedo comentar que entre las personas más mayores que participan en talleres el porcentaje de mujeres es superior. Los hombres han sentido siempre vergüenza a mostrarse en público, bailar. Ese perfil de hombre de 80 años está vinculado más bien a los juegos de mesa y a las charlas con los amigos.


        ¿Cómo cree que se podría mejorar la situación de las personas mayores?
Para mejorar la situación de las personas hay muchos frentes abiertos. Si estamos hablando de prevención: dotar de más medios, que sea más fácil acceder a actividades de tipo deportivas, talleres de informática, el tema de nuevas tecnologías es complicado y nosotros no lo tenemos resuelto.

        ¿Cuál es la principal problemática que afecta a las personas mayores en Málaga?
El principal problema de los se acercan a nuestra sección es la soledad. Las personas, en muchos casos, viven solas, son viudas, y, a causa de que conocen a alguna amiga se vienen al taller para ocupar el tiempo. Luego están las personas mayores que tienen algún tipo de limitación, que no me corresponden a mí en la sección. En general la principal problemática de una persona mayor es que tenga limitada su autonomía, que sea dependiente, y eso se aborda a través de la Ley de Dependencia y de los Servicios Sociales Comunitarios. Si tiene limitada su autonomía y además vive sola ya hablamos de población de alto riesgo. A lo que también se le suma que tenga pocos recursos económicos. Hablamos de salud, dinero y amor como dice la canción. El principal problema de las personas mayores en general es el mismo que podemos tener todos, el único problema es que la juventud no se asocia a falta de autonomía, pero hay muchas personas jóvenes que no la tienen. El problema es relacionar la edad a la falta de autonomía. Hay muchas personas mayores que son autónomas pero tienen pensiones muy bajas o no accedieron a la cultura y no se pueden proveer su ocio y su tiempo libre por sus propios medios.

         ¿Qué imagen tiene el colectivo de mayores para la sociedad en general? ¿Es un grupo estigmatizado?
El colectivo de mayores es invisible tanto para la ciudad de Málaga como para la sociedad en general. No sale normalmente ninguna noticia positiva en los medios de comunicación, sale el que se cae y se queda como una cucaracha hasta que lo recogen, o un Diógenes que está en un entorno de basura y abandono; pero no salen todos los que esperan en la puerta del colegio a sus nietos, los que participan en actividades, los que se preocupan por cuidarse; salen como consumidores de pensiones y de recursos sanitarios y como un estorbo... Como decía una chirigota: “si me quieres, muérete ya”, para que no cobres más años de pensión de lo que has cotizado. Ese prejuicio es desconocimiento y falta de empatía, ya que a todo lo más que podemos aspirar los que estamos aquí es llegar a los 80 años con calidad de vida y con salud. Por eso proponemos actividades como el Cineforum. Se debería contemplar la realidad, que el colectivo de mayores no es homogéneo: hay unos con limitaciones y otros que hacen running, se dedican a viajar o compaginan el cuidado de familiares... Abarca desde los 65 hasta casi los 90 años.

        ¿Hasta qué punto está afectando la crisis a este colectivo? ¿Qué papel ha jugado el mayor en este periodo a nivel familiar y social?
Ha afectado muchísimo, ya que al ser un colectivo que al menos tiene sus pensiones, no se le han revalorizado pero han mantenido mínimamente su capacidad adquisitiva y han sido el soporte de los miembros de su familia. He visto a muchos tener en su casa a 8 o 9 miembros de su familia, van los hijos con los nietos a comer porque los hijos estaban en paro. Han sido un sostén todos estos años porque tenían la pensión. La más sencilla no llega a 1.000 euros, si son viudas, en torno a 500.

     ¿Qué  carencias observa en los recursos que se ponen en marcha para mejorar la situación de las personas mayores?
Carencias sanitarias, de servicios sociales, desde la Ley de Dependencia hasta una mayor inversión y mayor apuesta por el deporte o las actividades de ocio y tiempo libre. Para el volumen de personas que ya estamos contemplando y van a ser en un futuro hay carencias en todos los segmentos. Desde este Área se necesitarían más recursos económicos y técnicos de personal. Es un Área que tuvo un impulso fuerte hace unos años, pero llevamos ya otros años sin tener ese impulso en el que se empiezan a jubilar o todos tenemos una cierta edad y no hay relevo generacional que también vendría a aportar ideas nuevas, ya que nosotros no podemos atender a más personas de las que ahora atendemos. Supongo que hay prioridad en otras cuestiones, como la seguridad.

         ¿Qué cree que puede aportar el colectivo de mayores a la sociedad?

Puede reivindicar, participar, hacerse visible asistiendo a los foros y a los lugares donde podría alzar la voz, participar en la política, en el voluntariado, en la universidad... Participar en todos los lugares donde pueda ser escuchada su voz. Tener ciertas plataformas en las que se considere la valía de la experiencia como un plus. Es una cuestión conjunta: de las personas mayores y de toda la sociedad. Tendría que hacerse un doble esfuerzo.

Entrevista realizada como periodista del Ayuntamiento de Málaga y publicada en el Boletín Informativo de Derechos sociales 

Salud, memoria y dignidad


“El gran reto que tiene nuestra sociedad actualmente no es vivir más años, es vivir esos últimos años en plenitud”, afirma José Manuel Marín, médico encargado de la parte sanitaria geriátrica de Bienestar Social. Teniendo en cuenta esta premisa, dado el aumento de la esperanza de vida en los últimos años, el objetivo de las políticas de envejecimiento activo es evitar que las personas vivan sus últimos años con altos niveles de dependencia, mejorando la capacidad de gestionar su propio proceso de envejecimiento en un ambiente de seguridad, participación, salud...

El Centro de Envejecimiento Saludable aglutina el fuerte de las políticas de prevención del deterioro cognitivo del programa de entrenamiento de memoria que tiene el Ayuntamiento desde el año 1998. Este programa, que se hace en todos los distritos y aglomera labores como la evaluación o administración “tiene el reto de sensibilizar a la gente que va envejeciendo de que tener problemas de memoria no es normal de la edad”, afirma Marín. Además, también se encarga de realizar estimulación cognitiva a grupos de pacientes con demencia mediante “una forma más integral, trabajando la parte psicológica, efectiva, funcional y familiar, no solo con fármacos”, afirma el médico geriatra.

El Centro de Envejecimiento de Donoso Cortés nº4, que nació en el año 2011, tiene el objetivo de sensibilizar a la gente y diseñar estrategias para el envejecimiento saludable desde el punto de vista cognitivo. En él trabajan 4 profesionales de la psicología, una enfermera y un médico. Realizan 34 talleres preventivos de memoria al año para población sana, con una duración de dos meses y medio cada uno, también atienden a 4 grupos de pacientes con demencia y a 7 grupos en el aula cognitiva de Gradior, con los que se intenta ralentizar el detrimento cerebral de estas personas. Este último programa es utilizado con pacientes diagnosticados con algún tipo de deterioro cognitivo, para los que se crea un circuito generado de manera manual dependiendo de sus necesidades. Se estima que han participado en estas actividades unas 9.000 personas durante estos años. “Las personas pueden acceder a los talleres directamente a través de sus centros de servicios sociales comunitarios, de sus asociaciones, a través de la página web o derivadas por profesionales, aunque también nos desplazamos a los distritos”, comenta Marín.

“El propósito particular para el año 2018 de la Sección de Mayores del Área de Derechos Sociales es el traslado de este Centro de Envejecimiento Saludable a Calle Carril: un lugar más céntrico, visible, amplio y con más proyección”, expone Francisca Ramos, Jefa de la Sección. La nueva sede contará con un conjunto de viviendas de 38 alojamientos en el Distrito Centro, promovido por el Consejo Sectorial de Mayores, y en la parte baja se encontrará el centro base, donde se aglutinará la recepción de la demanda para talleres de memoria, demencia y talleres de cuidadores. “Nos vamos con la misma estructura que tenemos a un centro habitacional con mejores instalaciones y zonas comunes”, explica Marín.

“Comúnmente, las personas que acceden a nuestro centro tienen problemas de hipertensión, azúcar, colesterol (que puede provocar problemas vasculares), inicios de deterioros cognitivos, demencias en estadios leves, problemas de movilidad o depresiones”, dice Nora Páez, psicóloga del CES. Asimismo, la mayoría de las personas que acuden son mujeres, algo que la especialista achaca a que “normalmente las mujeres nos preocupamos más por hacer cosas para mejorar nuestro estado de bienestar general, por lo que mujeres y hombres tenemos formas totalmente diferentes de envejecer”. Aunque, como expone María León, enfermera geriatra, “los síndromes demenciales con más frecuentes en las mujeres”.

“La atención global a los pacientes con demencia es muy precaria, aunque la gente cada vez tiene más conocimiento de que hay que hacer algo más que tomar una pastilla”, dice Marín.  “El actual sistema es deficiente, nosotros hacemos un ápice pero en la mayoría de los casos simplemente se diagnostica la demencia y poco más, se banaliza, se cree que es algo propio del envejecimiento”, explica la enfermera. Según la OMS: “Los sistemas de salud de la mayoría de los países no están bien preparados para hacer frente a las necesidades de estas personas, que suelen padecer varias enfermedades crónicas y síndromes geriátricos. Es preciso que los sistemas brinden servicios integrados y específicos para los ancianos que les ayuden a conservar sus facultades”. León apuesta por empezar mejorando la formación de los profesionales y concienciando a la sociedad para progresar en la atención a estos pacientes, ya que “cuando se presentan temas así en las familias todos se desbordan, pero en el mejor de los casos se implican”, afirma León. “Por lo general una demencia es una enfermedad familiar”, expone Páez, ya que al recibir el diagnóstico hay que cambiar toda una estructura de vida. “Tenemos un taller orientado a las familias o los cuidadores de los pacientes que vienen al taller de estimulación cognitiva; es un grupo de autoayuda y psicoeducativo en el que explicamos en qué consiste la enfermedad y los orientamos en todas las etapas”, dice la enfermera. Desde el centro tienen reuniones con las familias, acuden a las evaluaciones de los pacientes e, incluso, les asesoran en cuanto al camino a seguir. “Cuando no podemos hacer nada más con los pacientes también les aconsejamos acerca de las ayudas que se ofrecen o sobre de la Ley de Dependencia”, explica la psicóloga Nora Páez.

“Las cosas han cambiado en los últimos años: los diagnósticos son más específicos. Actualmente no hay cura para las demencias, pero hay mejor calidad de vida y la perspectiva es buena”, expone Páez. Se utilizan parches transdérmicos para la medicación a través de la piel o terapias no farmacológicas en los tratamientos. “Aunque nosotros estamos solo para una fase leve moderada, cuando el paciente va avanzando no tiene sentido hacer una terapia tan corta, por lo que se deriva para la ley de Dependencia en un centro de día, aunque muchos se quedan en su casa”, explica León.  Según el análisis CES: “Son numerosos los estudios que evidencian que aquellos mayores con mayor índice de participación social y en actividades diversas de ocio y tiempo libre (voluntariado, baile, lectura, juegos de mesa, manualidades, etc.) tienen un menor riesgo de deterioro cognitivo y de desarrollar demencia”.

Como expone la Organización Mundial de la Salud, en muchas sociedades tradicionales las personas de edad son respetadas como “nuestros mayores” mientras en otras se crean estereotipos a causa de su edad o directamente se las discrimina. “Si queremos construir sociedades cohesivas, pacíficas, equitativas y seguras, el desarrollo tendrá que tener en cuenta esta transición demográfica y las iniciativas tendrán que aprovechar la contribución que las personas mayores hacen al desarrollo y, al mismo tiempo, garantizar que no se las excluya”.

Reportaje realizado como periodista del Ayuntamiento de Málaga y publicado en el Boletín Informativo de Derechos sociales 

Vecinas de los corralones y los servicios sociales, de la mano en un proyecto que mezcla gastronomía, cultura e historia de Málaga



La Alacena del Corralón es una asociación de mujeres que comparten una pasión: la gastronomía tradicional. Vecinas de los corralones y amigas, trabajan desde hace un año en un proyecto de inserción social al amparo del Centro de Servicios Sociales del Distrito Centro, a través de su aula de formación ciudadana. Su esfuerzo, su historia, su estilo de vida han encontrado ahora una plataforma de difusión gracias a la publicación del libro Corralones de La Trinidad y El Perchel. Cocina e historias de la Málaga íntima, de Esperanza Peláez y Angélica Heras.

La asociación La Alacena cuenta con once personas: diez mujeres y un hombre. Amas de casa  unidas gracias a los servicios sociales, empezaron organizando degustaciones o participando en  actividades de carácter gastronómico. “Vimos que era una manera de tener un futuro laboral. El proyecto de los servicios sociales era un empuje, y se convirtió en algo que podía sacar al barrio de la dinámica del desempleo”, dice Yolanda Jiménez, que se encarga de la gestión del papeleo de La Alacena, porque en este grupo cada integrante tiene una función.

Constituidas de facto en asociación desde el pasado mayo, su actividad aún no le reporta rédito económico. “No ganamos nada ahora mismo. No comemos de ello. De aquí en adelante, si nos dan un local, con la formación, los pinitos que hacemos, quizá tengamos beneficios”, dice Rosario Cobos, la tesorera. El objetivo es ir paso a paso para, en un futuro, constituirse como empresa de catering y venta de comidas caseras. Lola Alcarazo, trabajadora del Centro de Servicios Sociales del Distrito Centro, conoce bien a este grupo de mujeres y hace hincapié en la importancia de un progreso paulatino de La Alacena: “Para poder dar el salto es complicado. Ellas tienen que ir aprendiendo. Poco a poco aprenden a trabajar en grupo desde una experiencia asociativa para trabajar en equipo de cara al futuro”. Por eso, durante la semana, las mujeres acuden a sesiones de formación ofrecidas por el CSSC donde adquieren los conceptos básicos de la actividad empresarial: gestión, marketing, redes sociales... Esfuerzos como éstos han hecho que La Academia Malagueña de las Artes y las Letras Santa María de la Victoria (ACAMAL) conceda la Medalla de Oro de la Academia 2017 a los servicios sociales de Distrito Centro gracias a  “la labor desarrollada, en Trinidad y Perchel, de recuperación y sociabilización de sectores tradicionalmente deprimidos”. Distrito Centro lleva trabajando aquí desde 1989, tras la construcción de viviendas sociales, a través de un proyecto general en estos barrios que aprovecha toda su riqueza, su tradición histórica para transformar su realidad y que se constituye como puente para conectar socialmente estos espacios con el resto del territorio.

La gastronomía es el leit motiv de esta agrupación, una tradición genuina que vertebra la cultura, la vida y el legado de los corralones de Málaga. El libro Corralones de La Trinidad y El Perchel. Cocina e historias de la Málaga íntima va más allá de un recetario de las comidas más típicas como ensalada malagueña, tortillitas de bacalao, carne mechada, caldillo de pintarroja, maimones, gachas, papas en adobillo, potaje gitano... Esperanza Peláez y Angélica Heras “han sacado de nosotras lo que llevamos en nuestra vida a sangre y fuego”, afirma Yolanda Jiménez. Lo que se puede leer en el libro también se puede conocer a través de las demostraciones culinarias que la asociación lleva a cabo a menudo en diferentes actividades, cuando, mientras las mujeres cocinan, cuentan sus anécdotas y experiencias desde la infancia, pues hablar mucho y de todo “les sale de dentro”.

“Esto es un legado femenino, de herencia femenina. Ellas siempre están ahí y esto es una cuestión de visibilización de la mujer”, remarca Alcarazo. Yolanda Jiménez y Rosario Cobos coinciden en que no cambiarían su vida en el corralón por nada, “aunque nos toque la lotería”. La foto de la portada, en la que se puede ver a Yolanda, sentada en el patio del corralón junto a Saúl, su nieto en adopción, es un retrato lleno de lecturas, cargado de intenciones y así piensa Lola Alcarazo: “Comunica el color andaluz, la mezcla del blanco con el azul añil, la forma de sentarse en las sillas, el patio como espacio común de aprendizaje y convivencia, la mujer como protagonista de las tradiciones”. Guardianas de un estilo de vida.


Para adquirir el libro, las personas interesadas pueden contactar con La Alacena del Corralón a través de su página de Facebook https://es-es.facebook.com/laalacenadelcorralon/o enviando un correo electrónico a la dirección laalacenadelcorralon@gmail.com.


viernes, 9 de febrero de 2018

Jugar con gaviotas

Era temprano
para jugar con gaviotas,
pedí un café para llevar.
Brotaba el sol muy despacio
proporcionando el calor necesario
para permanecer allí, tan cerca.
Edulcorante y un poco de hielo,
despistando el invierno
al remover el verano.
Nada impregnaba las servilletas de papel,
no había versos emborronados.
¡Qué ironía!
Con las manos tan frías
y el mar al otro lado.
Se escuchaban las olas
intentando susurrarme al oído;
se veía la espuma
en un refugio de días perdidos.
Me imaginé en aquel barco
que navegaba sin rumbo fijo;
asimilando la inestabilidad
para alcanzar el equilibrio.
Buceé entre tanto azul
para volar entra más aún.
El horizonte me convenció
con su discurso fiel a sí mismo:
"Es temprano aún
para jugar con gaviotas".
El hielo está derretido,
ya no queda café sin tu boca.

sábado, 27 de enero de 2018

"Es una buena noticia el reconocimiento de la labor de investigación que hace la nueva Ley de Servicios Sociales"

Paco Ruiz Luque es el director del Observatorio Municipal para la Inclusión Social. Es trabajador social desde 1981 y tiene un Máster en Investigación e Intervención Comunitaria. Toda su trayectoria profesional se ha desarrollado en el Ayuntamiento de Málaga. Ha sido director del Centro de Servicios Sociales del Distrito Centro y coordinador de Centros. Fue en 2012 cuando participó en la gestación del Observatorio, la institución pública encargada de la investigación en Servicios Sociales que, hasta el momento de su creación, solo se había realizado de manera puntual.  

  1. ¿Cómo evalúa su recorrido profesional? Alguna experiencia satisfactoria de su trabajo que desee compartir.
En general estoy muy satisfecho con toda mi trayectoria profesional y valoro muy positivamente el trabajo realizado en los diferentes puestos y Centros, pero, sin duda, el trabajo más satisfactorio es el de esta última etapa en el Observatorio, que me ha permitido desarrollar las inquietudes en el campo de la investigación y aprovechar toda la experiencia anterior. La mejor experiencia personal: el trabajo en equipo.

  1. ¿En qué estudio o estudios se está trabajando actualmente?
Los proyectos nuevos son dos: la Guía de Recursos Sociales de Málaga y Calidad de datos en SIUSS, más las publicaciones periódicas iniciadas en años anteriores.

  1. ¿Cuáles son los objetivos del Observatorio? ¿Alguno en particular para 2018? ¿Han cambiado en los últimos años?
En su momento definimos el Observatorio como una herramienta operativa del Área de Derechos Sociales para conocer la realidad social de la población de Málaga en general y de las personas usuarias del Sistema Público de Servicios Sociales en particular, proporcionando la información necesaria para la toma de decisiones en la Planificación e Intervención Social.
En un sentido más amplio, se pretende que esta labor de investigación nos permita profundizar en las causas y consecuencias de la pobreza y la exclusión social.

  1. ¿Qué prestigio cree que tiene la investigación social con respecto al resto de trabajos científicos de otros ámbitos?
La investigación social en general tiene suficiente prestigio si lo medimos atendiendo a la calidad de los trabajos que se publican. La diferencia con otros ámbitos es la escasez de medios.
La investigación en Servicios Sociales no es que no tenga prestigio, es que hasta ahora es muy escasa. En este sentido es una buena noticia el reconocimiento de la labor de investigación que hace la nueva Ley de Servicios Sociales de Andalucía atribuyendo a las Administraciones Públicas con competencias en la materia la promoción de la investigación científica como instrumento para la mejora continua de la calidad de los Servicios Sociales.
  1. ¿Con qué investigación/estudio está especialmente satisfecho de haber realizado durante su carrera?
De los trabajos publicados por el Observatorio destacaría el “Estudio de condiciones de vida de la población usuaria de los Servicios Sociales de Atención Primaria”. Creo que ha cumplido su principal objetivo: hacer visibles las condiciones de desigualdad de una parte importante de la población, teniendo en cuenta que cada año acuden a estos Servicios un 10 % aproximadamente de las familias de la ciudad.
Esta información se revela como un instrumento indispensable para conocer la realidad social de la ciudad y los factores que contribuyen a explicar los fenómenos que observamos en ella y también para prever el impacto de las políticas públicas que se planifiquen y ejecuten. La intervención para la mejora de estas condiciones de vida pasa por tanto por políticas de lucha contra la desigualdad.

  1. ¿Hay algún campo de la investigación social poco conocido hoy día pero que tendrá relevancia en el futuro?
Sin duda la investigación en Servicios Sociales ira creciendo en calidad y cantidad en un futuro muy cercano. El impulso que le da la Ley de Servicios Sociales a la investigación en esta materia y la experiencia concreta del Observatorio evidencian la necesidad de esta labor y su utilidad para la mejora de los servicios y la planificación social.

  1. ¿Cuáles son, según su criterio, los factores específicos de Málaga que producen la exclusión social?
Las situaciones de exclusión en Málaga no tienen unas causas distintas de las del resto del estado.
La exclusión social es multidimensional. Sabemos que si bien la desigualdad en la distribución de los recursos es el factor principal en la creación de pobreza, existen otros factores importantes que aumentan el riesgo de pobreza.
El estudio de las familias atendidas en los Servicios Sociales de Atención Primaria nos ha proporcionado información sobre sus condiciones de vida y nos ha permitido aproximarnos al perfil de las personas en riesgo de pobreza o exclusión en Málaga. En este estudio se ha puesto de relieve la importancia de aspectos como la nacionalidad, el tamaño del hogar o la monoparentalidad en el incremento del riesgo de pobreza, aunque son generalmente las variables sociales las que resultan más explicativas: régimen de tenencia de la vivienda o el lugar de residencia, el nivel educativo, el empleo o desempleo y la ocupación.

  1. ¿Cómo se coordina el Observatorio con el resto organizaciones e instituciones? ¿Cuál es la influencia real de los trabajos del Observatorio en las políticas sociales de Málaga?
Se han firmado convenios de colaboración con la Universidad de Málaga, en concreto con el grupo de investigación “Calidad de vida e intervención comunitaria y organizacional“ para la elaboración del diagnóstico social de la ciudad, y con Cáritas Diocesana de Málaga de colaboración en los diversos estudios del Observatorio.
Además, mantenemos canales abiertos de colaboración con varias entidades y asociaciones.

  1. ¿Qué tipo de actuaciones se llevan a cabo desde el Observatorio? ¿Cuáles son las más destacadas? QUITAR o DEJAR
Desde el Observatorio se trabaja en diversas actividades como:
Publicaciones periódicas:
-          Condiciones de vida de la población usuaria de los Servicios Sociales de Atención Primaria. Estudio basado en la explotación  de los datos registrados en el Sistema de Información de Usuarios de los Servicios Sociales (SIUSS). De publicación bianual, la primera se elaboró con la descarga de datos de 2011.
-          Perfil de las personas usuarias de los SSAP. Tablas resumen de la anterior que se publica cada año de toda la ciudad y de cada Distrito/ZBSS.
-          Málaga Población y Territorio (Cifras e indicadores demográficos en el Mapa de Servicios Sociales de la ciudad). Explotación estadística de las variables demográficas de Padrón de habitantes de Málaga. Se publica cada cuatro años y la primera edición se realiza con datos del Padrón a 1 de enero de 2012.
-          Perfil demográfico de la población malagueña. Se publicará cada año a partir de la segunda edición de Población y Territorio, con datos del Padrón a 1 de enero de 2016.
Estudios e investigaciones puntuales:
-          Diagnóstico Social de la ciudad, elaborado para la realización del V Plan municipal de Inclusión aún vigente.
-          Pobreza Infantil en Málaga, publicado en enero de 2016 por encargo de la Mesa de trabajo del Consejo Social de la ciudad.
Divulgación y formación
-          Presentaciones públicas de los trabajos anteriores
-          Jornada sobre pobreza Infantil
-          Charlas en la UMA
Colaboración con entidades

  1. ¿Cómo cree que evolucionará el Observatorio en el futuro? Objetivos, metodología de trabajo, etc.
Como ocurre con otros proyectos, el futuro del Observatorio dependerá de los recursos humanos y materiales con los que cuente.
Los estudios realizados hasta ahora han dejado abiertas otras posibilidades de estudios sectoriales más en profundidad y también han supuesto el planteamiento de numerosos interrogantes acerca de las causas más inmediatas de las necesidades sociales y de las consecuencias del modelo de intervención. Análisis que se podrán abordar en el futuro en la medida que se disponga de más medios.

  1. ¿Qué opina acerca del nuevo decreto-Ley que regula la Renta Mínima de Inserción Social?
Es pronto para hacer una lectura crítica del Decreto. Habrá que esperar un tiempo, al menos el primer año de implantación, para poder evaluar su implantación.
Si se cumplen las expectativas, puede representar un avance importante en la mejora de las condiciones de vida de las personas en situación de exclusión social.
En principio, su puesta en marcha supone ampliar el catálogo de Prestaciones del Sistema Público de Servicios Sociales y poner a disposición de los Servicios Sociales Comunitarios nuevos recursos para la intervención social.

  1. ¿Qué mejoras y carencias ve en este Decreto-Ley con respecto al Decreto 2/1999?
En el propio Decreto Ley, en concreto en el apartado IV del Preámbulo, se relatan ampliamente las novedades respecto al Decreto 2/1999, de 12 de enero.
En todo caso destacaría dos aportaciones: la consideración de la Renta Mínima de Inserción como prestación garantizada supone el reconocimiento de un derecho subjetivo y por tanto exigible si se reúnen los requisitos establecidos. Refuerza el papel de los Servicios Sociales Comunitarios en el procedimiento, considerándolos como puerta de entrada para el acceso a la prestación.
Para apreciar sus carencias, como he dicho antes, habrá que esperar al menos al primer año de implantación.

  1. ¿De qué manera influye este Decreto-Ley en el trabajo Observatorio?
En el artículo 41 se enuncia el compromiso de la Consejería competente de establecer un Sistema de Información para la gestión de la Renta Mínima de Inserción Social en Andalucía, enmarcado en el Sistema Integrado de Servicios Sociales, cuyos datos podrán ser utilizados con fines estadísticos para su planificación y evaluación, así como para proyectos de investigación e innovación social..
Aunque no explica quién realizará esta tarea, suponemos que, independientemente de quien lo haga para toda Andalucía, en Málaga pensamos que esta labor la puede hacer el Observatorio.

  1. ¿Qué consejo le daría a las personas que trabajan o que van a empezar a trabajar en la investigación social?

Yo animaría a todos los profesionales de la intervención social, sobre todo a aquellos con algunos años de experiencia, a dedicar un poco de su tiempo a esta faceta de nuestro trabajo que la urgencia de la intervención nos impide desarrollar. Desde el punto de vista profesional es un tarea necesaria cuyos resultados nos ayudarán a mejorar la intervención y desde el punto de vista de la población usuaria de los servicios contribuiremos a su visibilidad y conseguiremos que las condiciones de desigualdad estén presentes en la agenda pública. 

Entrevista realizada como periodista del Ayuntamiento de Málaga y publicada en el Boletín Informativo de Derechos sociales